Cada visita a tu cafetería favorita deja un sello. Los sellos se vuelven premios, y de paso te queda la bitácora de lo que te has tomado: la cafetería, el grano, el método. Muy pronto en tu bolsillo.
Está en el mostrador de la cafetería. Pides tu café como siempre y escaneas al pagar.
El consumo queda sellado en tu pasaporte y anotado en tu bitácora, con fecha y lugar.
Tarjeta llena, premio servido. Cada local define el suyo: un café por la casa, un postre, un descuento.
Cada sello guarda más que un punto: qué te tomaste, en qué cafetería, de qué marca era el grano y con qué método lo prepararon. A los tres meses tienes algo que ningún cuaderno te da: tu propio mapa del café.
Ahí te enteras de que el espresso que más te gustó era de tueste medio, de que tu cafetería de los sábados ya te conoce el pedido, y de cuál método te falta probar. Y cuando viajes, el directorio te dice dónde sellar en la ciudad nueva.
Tú defines el incentivo y nosotros ponemos el resto: el QR para el mostrador, la app donde tus clientes sellan y un panel donde ves cuántos vuelven, cada cuánto y quiénes llevan semanas sin pasar. Sin equipos nuevos y sin cambiar tu forma de cobrar.
Detrás está la casa de la academia de barismo de Margarita y del café Fruto Santo: gente que vive de la barra igual que tú. Las primeras cafeterías del piloto entran gratis y ayudan a definir el producto.
Quiero el piloto en mi cafetería
Aquí nace, porque aquí My Coffee ya existe de verdad: la academia forma baristas, Fruto Santo se sirve en las barras y las cafeterías aliadas serán las primeras en sellar.
La segunda parada. Una ciudad con cultura de café de especialidad y cafeterías de autor en cada esquina: el pasaporte perfecto para recorrerlas todas.
Estamos armando el piloto con las primeras cafeterías aliadas en Margarita. Si te anotas en la lista de espera por WhatsApp, te avisamos apenas se pueda descargar, y los primeros en la lista estrenan los primeros premios.
Para ti, nada: te registras, sellas y canjeas gratis. La herramienta la paga la cafetería con una mensualidad, y durante el piloto tampoco a ella le cuesta.
Arranca en la Isla de Margarita, donde My Coffee ya tiene academia de barismo, café propio y cafeterías aliadas. La segunda parada es Quito, y de ahí seguimos sumando ciudades.
Un QR impreso en el mostrador, nada más: sin equipos nuevos ni instalaciones. Tú defines el premio (por ejemplo, el décimo café va por la casa) y nosotros te damos el panel para ver cuántos clientes vuelven. Escríbenos por WhatsApp y te contamos cómo entrar al piloto.
Anótate en la lista de espera y te escribimos cuando la app esté lista para descargar. Los primeros de la lista estrenan los primeros premios.
Quiero estar en la lista