Tipos de café: guía para entender qué estás tomando
Cuando alguien pregunta por los tipos de café casi siempre quiere una de tres cosas: saber qué planta está tomando, entender por qué un café sabe más quemado que otro, o que le expliquen de una vez la diferencia entre un marrón y un capuchino. Las tres respuestas son distintas y se mezclan todo el tiempo, así que vamos por partes.
Damos clases de barismo en Margarita y esta es la conversación que más se repite en la primera hora del taller. La resumimos aquí.
La planta: arábica y robusta
Casi todo el café del mundo sale de dos especies. La arábica crece en altura, madura lento y por eso concentra más azúcares y más acidez: es la que da esos cafés con notas a fruta, a panela, a chocolate. La robusta aguanta el calor y las plagas, rinde más por hectárea y tiene casi el doble de cafeína, pero en taza es más plana y más amarga.
Venezuela es país de arábica, y de arábica de altura. Los cafés del Táchira, de Mérida y de Trujillo vienen de ahí. Cuando pruebas un café nacional bien tostado y te sorprende lo dulce que es sin ponerle azúcar, eso es la arábica de montaña haciendo lo suyo.
Una advertencia práctica: gran parte del café molido barato de supermercado lleva robusta, o lleva arábica con mucho tueste encima para tapar defectos. No es veneno, pero si te preguntas por qué el café de la casa nunca sabe como el de la cafetería, ahí tienes la mitad de la respuesta.
El tueste: claro, medio y oscuro
El grano verde no sabe a nada. Todo el sabor aparece en el tueste, y ahí es donde el tostador decide qué quiere resaltar.
- Tueste claro. Más acidez, más notas a fruta, más cuerpo ligero. Es el que mejor funciona en métodos de filtrado, y el que más miedo le da a quien creció tomando café oscuro.
- Tueste medio. El equilibrio. Dulzor de caramelo, acidez suave, cuerpo redondo. Si no sabes por dónde empezar, empieza aquí.
- Tueste oscuro. Más amargo, más cuerpo, notas a chocolate y a tostado. Es el que aguanta la leche sin desaparecer, y por eso es el clásico del espresso.
Cuidado con una cosa: oscuro no es lo mismo que fuerte. La cafeína casi no cambia con el tueste. Lo que cambia es el sabor, y de hecho el tueste muy oscuro quema azúcares y deja un amargor que muchos confunden con intensidad.
Cómo se lee una bolsa de café
Si la bolsa trae esta información, buena señal. Si no la trae, ya sabes algo del café que hay adentro.
- Fecha de tueste. La que importa. Un café tostado hace dos meses ya perdió lo mejor, por más que la fecha de vencimiento diga que aguanta un año.
- Origen. Región o finca. Cuanto más específico, más control hubo.
- Altura. Por encima de 1.200 metros suele traducirse en más dulzor y más acidez.
- Variedad y proceso. Lavado, honey, natural. Cambian el perfil más de lo que uno cree.
- Tipo de tueste. Claro, medio u oscuro, o el nombre que le ponga el tostador.
Los nombres venezolanos, que son los que de verdad usamos
Esta es la parte que ninguna guía extranjera te explica, y es la que necesitas para pedir un café en la isla sin que te miren raro.
- Guayoyo. Café colado, suave, largo. El de la mañana, el que se toma en jarra.
- Negrito. Corto y cargado, sin leche. El primo criollo del espresso.
- Marrón claro. Más leche que café.
- Marrón oscuro. Más café que leche.
- Cortado. Casi todo café, con un chorrito de leche encima.
- Tetero. Leche con un toque de café, para quien no quiere café pero acompaña.
Fíjate que estos nombres no describen la técnica sino la proporción, que es justamente lo que define a las bebidas de barra. Por eso a un barista venezolano se le hace fácil el salto: ya sabe pensar en proporciones.
Los nombres de barra: espresso, capuchino, latte
Estos vienen de la máquina y todos parten del mismo lugar, un espresso, que son unos 30 mililitros de café extraídos con presión en menos de medio minuto.
- Espresso. Solo, con su crema encima.
- Americano. Espresso con agua caliente. No es lo mismo que un colado, aunque se parezcan.
- Capuchino. Tercios: espresso, leche caliente y crema de leche texturizada.
- Latte. Más leche que el capuchino y menos crema. Es el lienzo del arte latte.
- Cortado o macchiato. Espresso con una cucharada de leche texturizada.
- Mocaccino. Capuchino con chocolate.
Del capuchino escribimos aparte, porque es el que más se prepara mal: cómo hacer un capuchino de verdad.
¿Y el café venezolano dónde queda?
Queda en muy buen lugar y con poca gente contándolo. Venezuela fue potencia cafetalera y hoy produce mucho menos, pero lo que sale de las fincas de montaña compite sin complejos. El problema no es la calidad del grano sino la distribución: encontrar café de origen fresco y bien tostado sigue siendo difícil fuera de las ciudades grandes.
En Margarita distribuimos Fruto Santo, café de origen tostado en Mérida, y lo decimos con el interés declarado: es el que usamos en la academia y el que vendemos. Si consigues otro café nacional fresco y bien tostado, también te va a servir para todo lo que explicamos aquí.
Cómo elegir el tuyo
Tres preguntas y ya. ¿Lo vas a tomar con leche? Busca tueste medio u oscuro, que no se pierde. ¿Lo tomas solo y por la mañana? Prueba un tueste medio de origen y fíjate en la fecha de tueste, que importa más que la marca. ¿Compras molido? Compra poco y seguido: el café molido pierde lo mejor en dos semanas.
Y si puedes dar un solo paso, que sea este: compra el grano entero y muele antes de preparar. Es el cambio que más se nota, más que la cafetera.
¿Cuál es el mejor tipo de café para la greca?
¿El café oscuro tiene más cafeína?
¿Cuánto dura el café molido?
¿Qué diferencia hay entre guayoyo y americano?
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